Cómo entender una nómina: apartados, deducciones y un ejemplo

Qué significa cada apartado de la nómina (cabecera, devengos, deducciones y pie), cómo se calculan la Seguridad Social y el IRPF y qué revisar cada mes.

GuíasPor Diego Prieto LunasActualizado el 29 de octubre de 20266 min de lectura

La nómina es el documento que te entrega la empresa para explicar cuánto has cobrado ese mes y de dónde sale esa cantidad. Aunque el diseño puede cambiar de una empresa a otra, todas las nóminas tienen prácticamente los mismos apartados, ya que siguen el modelo oficial establecido por la Orden ESS/2098/2014.

Saber interpretar una nómina es bastante útil, sobre todo para comprobar que todo está correcto. Por ejemplo, puedes detectar si tienes mal puesta la categoría profesional, si no te han pagado unas horas extra o si te están aplicando una retención de IRPF que no corresponde.

La cabecera: los datos de la empresa y del trabajador

En la parte superior de la nómina aparecen los datos de la empresa, como su nombre, CIF y código de cuenta de cotización. También aparecen tus datos personales: nombre, DNI, número de afiliación a la Seguridad Social, categoría o grupo profesional, fecha de antigüedad y el periodo al que corresponde la nómina.

Es importante revisar especialmente la categoría profesional y la antigüedad, ya que pueden influir en el salario que te corresponde según el convenio colectivo. En algunos convenios, además, la antigüedad puede hacer que tengas derecho a determinados complementos.

Si alguno de estos datos aparece mal, es conveniente comunicarlo a la empresa, porque el error podría mantenerse durante varios meses.

Devengos: todo lo que has ganado

Los devengos son todas las cantidades que has generado durante ese mes antes de aplicar los descuentos. Es decir, representan tu salario bruto.

Se pueden dividir principalmente en dos grupos:

  • Percepciones salariales: aquí encontramos el salario base y otros complementos, como pueden ser los de antigüedad, nocturnidad, peligrosidad o idiomas. También pueden aparecer las horas extra y las pagas extraordinarias cuando están prorrateadas.
  • Percepciones no salariales: son cantidades que la empresa te paga para compensar determinados gastos relacionados con el trabajo, como dietas, transporte, kilometraje o indemnizaciones por traslado. Dependiendo del concepto y de sus límites, pueden tener un tratamiento diferente a nivel de cotización e IRPF.

El salario que recibas debe respetar lo establecido en tu convenio colectivo. Además, a jornada completa, el salario anual no puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional. En 2026, este es de 17.094 € al año, equivalente a 1.221 € al mes en 14 pagas (puedes consultar esta y otras cifras oficiales en Metodología y fuentes). Si quieres saber a cuánto te sale la hora, usa la calculadora de salario por horas.

Deducciones: lo que te descuentan

Una vez tenemos el salario bruto, hay que restar diferentes cantidades. Las principales son las cotizaciones a la Seguridad Social y la retención de IRPF.

En 2026, las cotizaciones que paga el trabajador son:

ConceptoContrato indefinidoContrato temporal
Contingencias comunes4,70 %4,70 %
Desempleo1,55 %1,60 %
Formación profesional0,10 %0,10 %
Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)0,15 %0,15 %

Hay que tener en cuenta que estos porcentajes no se aplican directamente sobre el salario bruto del mes, sino sobre la base de cotización.

Esta base también tiene en cuenta la parte proporcional de las pagas extraordinarias, aunque esas pagas no se cobren todos los meses. Por eso es bastante normal que la base de cotización sea algo superior al salario bruto en los meses normales.

Además, existe un límite máximo de cotización. En 2026, este límite es de 5.101,20 € al mes.

¿Y el IRPF?

El IRPF es la cantidad que la empresa te retiene de la nómina y que posteriormente ingresa a Hacienda en tu nombre. Es, básicamente, un adelanto de los impuestos que tendrás que pagar en la declaración de la renta.

El porcentaje que te retienen depende de diferentes factores, como tu salario anual y tu situación personal y familiar. Estos datos se comunican normalmente mediante el modelo 145.

Si durante el año te han retenido menos de lo que finalmente te corresponde, es posible que la declaración de la renta te salga a pagar. Si te han retenido más, normalmente será a devolver. Puedes anticiparlo con el simulador de la renta.

Un ejemplo sencillo

Imaginemos una persona con un contrato indefinido que cobra 24.000 € brutos al año en 14 pagas, sin complementos, y a la que se le aplica una retención de IRPF del 11 %. El porcentaje real de IRPF puede variar dependiendo de la situación de cada persona.

En este caso:

  • Salario bruto de un mes normal: 24.000 ÷ 14 = 1.714,29 €.
  • Base de cotización: 24.000 ÷ 12 = 2.000,00 €.
  • Seguridad Social: 2.000,00 × 6,50 % = 130,00 €.
  • IRPF: 1.714,29 × 11 % = 188,57 €.
  • Salario neto: 1.714,29 − 130,00 − 188,57 = 1.395,71 €.

En los meses en los que se cobra una paga extra, no se vuelve a pagar la cotización correspondiente a esa paga, porque ya se ha ido cotizando durante los meses anteriores. Sin embargo, sí se aplica la retención de IRPF correspondiente.

Si quieres hacer el cálculo con tu propio sueldo, puedes utilizar nuestra calculadora de sueldo neto y la de retención de IRPF.

El pie de la nómina: lo que paga la empresa

En la parte inferior de la nómina aparece información sobre las bases de cotización y las cantidades que paga la empresa a la Seguridad Social.

Estas cantidades no se descuentan de tu salario. Son pagos que realiza la empresa por tenerte contratado y forman parte del coste que supone para ella tu contratación.

Por eso, el coste total que tienes para la empresa es superior a tu salario bruto. Puedes calcularlo con la calculadora de coste de un trabajador.

Cosas que deberías revisar todos los meses

Aunque normalmente no haya problemas, merece la pena echar un vistazo a la nómina cada mes. Algunas cosas que conviene comprobar son:

  • Horas extra: asegúrate de que aparecen correctamente pagadas o compensadas con descanso. El precio de las horas extra debe respetar lo establecido legalmente y en el convenio. Compruébalo con la calculadora de horas extra y nocturnidad.
  • IRPF: comprueba que la retención sea razonable y que se haya actualizado si ha cambiado tu situación personal o laboral.
  • Categoría y antigüedad: comprueba que coincidan con tu contrato y con la situación real.
  • Bajas laborales: si has estado de baja, la nómina puede cambiar bastante. Conviene revisar que las cantidades correspondientes a esos días estén bien calculadas con la calculadora de baja laboral.

Preguntas frecuentes

¿La empresa tiene que darme la nómina?

Sí. El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores establece que la empresa debe entregar al trabajador un recibo individual de salarios, ya sea en papel o en formato electrónico. Además, es recomendable guardar las nóminas. Pueden ser necesarias para solicitar una hipoteca o un préstamo, comprobar tus ingresos o reclamar cantidades que no se hayan pagado correctamente.

¿Por qué cobro diferente algunos meses si tengo el mismo sueldo?

Puede haber varias razones. Por ejemplo, una modificación o regularización del IRPF, horas extra, días de baja, complementos o una paga extraordinaria. Por eso, que el salario neto cambie de un mes a otro no significa necesariamente que exista un error.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar si hay un error?

En general, tienes un año para reclamar cantidades salariales que la empresa debería haberte pagado (artículo 59 del Estatuto de los Trabajadores). Este plazo empieza a contar desde el momento en que la cantidad debería haberse abonado.

En resumen

La nómina puede parecer complicada al principio, pero realmente se basa en una idea bastante sencilla: primero aparecen todas las cantidades que has generado, después se aplican las cotizaciones y las retenciones correspondientes y, finalmente, se obtiene el salario neto que recibes en tu cuenta.

Lo más importante es comprobar que tus datos personales, categoría, antigüedad, salario, horas extra y retención de IRPF sean correctos. Revisar la nómina de vez en cuando puede ayudarte a detectar errores antes de que se acumulen durante varios meses.

Fuentes

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