Cómo contar los plazos de la Administración: días hábiles, meses y notificaciones

Las reglas para contar un plazo administrativo: qué días son hábiles, desde cuándo empieza, cómo se cuentan los meses, qué pasa con las notificaciones electrónicas y los plazos judiciales.

GuíasPor Diego Prieto LunasActualizado el 29 de octubre de 20265 min de lectura

Una multa, un requerimiento de Hacienda, una solicitud del paro o cualquier otro trámite administrativo tienen algo en común: hay un plazo para hacerlo.

Y muchas veces el problema no es olvidarse del trámite, sino contar mal los días. Un sábado que no debería contarse, empezar a contar desde el día equivocado o no tener en cuenta un festivo puede hacer que presentes algo fuera de plazo.

Estas son las reglas generales de la Ley 39/2015, que se aplica a gran parte de los trámites que hacemos con las Administraciones Públicas. Si prefieres que lo calculemos por ti, usa la calculadora de plazos legales.

¿Qué días se consideran hábiles?

Cuando una Administración establece un plazo en días hábiles, normalmente no se cuentan (artículo 30 de la Ley 39/2015):

  • Sábados.
  • Domingos.
  • Días festivos.

Los festivos que hay que tener en cuenta pueden ser nacionales, autonómicos o locales, dependiendo del trámite y del calendario aplicable.

En cambio, si el plazo está expresado en días naturales, se cuentan todos los días, incluidos sábados, domingos y festivos.

Por eso es importante fijarse siempre en si el documento habla de días hábiles o naturales. Puedes contar unos y otros entre dos fechas con la calculadora de días entre fechas y días hábiles.

¿Cuándo empieza a contar el plazo?

Por regla general, el plazo comienza el día siguiente a aquel en el que recibes la notificación o se publica el acto correspondiente.

Por ejemplo, si recibes una notificación un lunes y te dan 10 días hábiles, el primer día que tienes que contar es el martes.

A partir de ahí se van contando únicamente los días que sean hábiles.

¿Qué ocurre con los plazos de meses o años?

Cuando un plazo se establece en meses o años, no se cuentan los días uno por uno.

Se calcula de fecha a fecha.

Por ejemplo, si recibes una notificación el 15 de marzo y tienes un plazo de un mes, el plazo termina el 15 de abril.

Si el mes de vencimiento no tiene ese día, el plazo termina el último día de ese mes. Por ejemplo, un plazo que termine en un mes sin día 31 finalizará el último día disponible.

En estos casos, no se descuentan los sábados, domingos y festivos que haya durante el periodo.

¿Y si el último día es festivo?

Si el último día del plazo cae en un sábado, domingo o festivo, el plazo se amplía hasta el primer día hábil siguiente.

Por ejemplo, si el plazo termina un domingo, podrás presentar el trámite el lunes, siempre que ese lunes sea hábil.

¿Qué pasa con las notificaciones electrónicas?

Muchas personas y empresas reciben las comunicaciones de la Administración de forma electrónica.

Cuando una notificación está disponible en la sede electrónica o en la Dirección Electrónica Habilitada única (DEHú), normalmente tienes 10 días naturales para acceder a ella (artículo 43 de la Ley 39/2015).

Si pasa ese plazo y no la has abierto, puede considerarse que la notificación ha sido rechazada y el procedimiento continuará.

Por eso, si estás obligado a recibir notificaciones electrónicas, es importante revisar periódicamente tu buzón aunque no estés esperando ninguna comunicación. Es el caso, por ejemplo, de muchos autónomos (lo explicamos en la guía cómo darse de alta como autónomo).

¿Puedo presentar un trámite el último día?

Sí.

Los registros electrónicos permiten presentar documentos hasta el último día del plazo, normalmente hasta las 23:59.

Además, si presentas algo por internet en un día inhábil, existen reglas específicas sobre cuándo se considera presentado (artículo 31 de la Ley 39/2015). Por eso es recomendable no esperar hasta el último momento, especialmente cuando el trámite tiene consecuencias importantes.

Algunos plazos habituales

TrámitePlazo habitual
Solicitar el paro después del cese (guía del paro)15 días hábiles
Reclamar por un despido (guía del despido)20 días hábiles
Alegaciones o pago reducido de una multa de tráfico20 días naturales
Recurso de alzada (art. 122 Ley 39/2015)1 mes
Recurso de reposición (art. 124 Ley 39/2015)1 mes
Recurso contencioso-administrativo (art. 46 Ley 29/1998)2 meses

Estos son solo algunos ejemplos. Cada procedimiento puede tener sus propias reglas, por lo que siempre conviene revisar la notificación que has recibido.

Los plazos judiciales funcionan de otra manera

Los plazos ante los juzgados y tribunales no funcionan exactamente igual que los administrativos.

En los procedimientos judiciales existen días que se consideran inhábiles, además de sábados, domingos y festivos. Entre ellos se encuentra, como regla general, el periodo del 1 al 31 de agosto, aunque existen excepciones para determinadas actuaciones y procedimientos urgentes (artículo 183 de la Ley Orgánica del Poder Judicial).

Por eso, si tienes un plazo judicial, es especialmente importante comprobar las reglas concretas que se aplican a tu procedimiento.

Preguntas frecuentes

¿El festivo local de mi municipio cuenta como día inhábil?

Sí, los festivos locales pueden afectar al cómputo de los plazos administrativos. Por eso, para calcular correctamente un plazo, no basta con mirar únicamente los festivos nacionales. También hay que tener en cuenta los autonómicos y locales que correspondan. La calculadora de plazos legales incluye los festivos nacionales y los de cada comunidad autónoma; los dos festivos locales de tu municipio tendrás que tenerlos en cuenta tú.

¿Puedo pedir que me amplíen un plazo?

En determinados casos sí. La Administración puede conceder una ampliación de hasta la mitad del plazo original, siempre que se solicite antes de que termine el plazo y no se perjudiquen derechos de otras personas (artículo 32 de la Ley 39/2015). Sin embargo, esta posibilidad no se aplica a todos los procedimientos. Por ejemplo, existen plazos que no pueden ampliarse, como determinados plazos para presentar recursos.

¿Qué pasa si presento algo fuera de plazo?

Depende del trámite. En algunos procedimientos, presentar fuera de plazo puede hacer que no se admita la solicitud o el recurso. En otros, puede admitirse, pero con determinadas consecuencias. Por ejemplo, si solicitas el paro tarde, puedes perder los días de prestación correspondientes al retraso. Por eso, cuando recibas una notificación con un plazo, lo mejor es calcular la fecha límite desde el principio y no esperar al último día.

En resumen

Para calcular correctamente un plazo administrativo, lo primero es saber qué tipo de plazo tienes: días hábiles, días naturales, meses o años.

Después hay que comprobar desde qué día empieza a contar, tener en cuenta los festivos y comprobar qué ocurre si el último día cae en un día inhábil.

Y, sobre todo, si recibes una notificación de la Administración, no la dejes para después. Los plazos empiezan a correr y presentar un trámite tarde puede tener consecuencias importantes.

Fuentes

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